Es la única escuela secundaria de arte de Misiones. Para comprar los repuestos, que se pagan en dólares, alumnos y docentes hacen ferias para vender sus cerámicas. Tienen recaudada la mitad de lo necesario.

Un grupo de alumnos y profesores del BOP 9 de Posadas está vendiendo sus trabajos en cerámica para juntar fondos para reparar el horno de la escuela donde esmaltan sus piezas. Con el uso, y muchos años encima (además que ya se había descompuesto varias veces), el equipo dijo “basta” y se quemó.

“Las resistencias tienen un ciclo, se arreglan o se cambian, pero por los costos no siempre procedíamos a reparaciones integrales. Además se compran por kilo y se pagan a valor dólar, entonces cada vez cuestan más, las que debemos cambiar ahora son de dos kilos”, dijo a PRIMERA EDICIÓN la directora del colegio Irma Carballo al explicar detalles de lo sucedido.

El horno, que se usa para fijar el esmaltado a las piezas, funciona a más de mil grados y al comienzo del ciclo escolar dejó de funcionar definitivamente y desde entonces se realizan ferias, ventas y ciclos de cine para juntar el dinero.

Estos eventos tienen lugar los fines de semana de buen tiempo en la costanera capitalina y son una forma de colaborar con el colegio para que se puedan afrontar los gastos de reparación, ya que por ejemplo, solamente uno de los repuestos que se necesita cambiar, tiene un costo de 3.900 pesos (170 dólares). Además, hay que juntar lo necesario para pagar la mano de obra.

“Lo arreglamos en varias oportunidades y llegó un momento que ya no se pudo más y hay que comprar una resistencia nueva”, sintetizó.

Instalación de un horno de vitrofusión

Pese al escollo de haberse quedado sin un elemento de estudio tan importante, la comunidad educativa del BOP 9 se encuentra en estos días en plena instalación (con un costo cercano a los dos mil pesos) de un horno de vitrofusión.

La directora indicó que “Todo es a pulmón en la escuela. Cuando nos visitan se sorprenden por tantas cosas buenas, que son gracias al gran esfuerzo que hace la comunidad educativa y escolar. Hasta funciones de cine hemos organizado para juntar el dinero, los chicos ofrecen las obras en sus grupos de WhatsApp o bien colocando una manta en la costanera. En todo cuentan con el acompañamiento de los profes”.

La lucha por conseguir dar comida a los chicos

Otra característica que le da un rasgo único al BOP 9 es el horario extendido, ya que todas las escuelas que tienen esa modalidad son primarias. “Por eso estamos haciendo gestiones para logar que nos proporcionen una bandeja de comida por alumno al día”, fue la respuesta de la directora Carballo consultada por las particularidades del colegio.

“No pedimos comedor escolar para evitar inconvenientes sobre si podemos pagar o no a una cocinera. Hay un plan de la Nación para que las escuelas secundarias sean de jornada extendida, como una medida para sacar a los chicos de la calle, pero aún así no logramos que nos proporcionen alimentos, pese a que nuestros estudiantes provienen de sectores muy humildes”, refirió la docente quien aseguró que va a seguir insistiendo y golpeando puertas de la Nación y de la Provincia con ese fin.

“Sería el único caso, porque las demás escuelas no tienen nuestra modalidad, entonces tampoco estamos hablando de un presupuesto tan significativo. Ojalá encontremos pronto a quien tenga la sensibilidad de reconocer que estos chicos no tienen una situación acomodada, se pasan muchas horas en la escuela y necesitan el alimento diario que se les pueda proporcionar acá”, rogó.