La salud de María Ramona es desesperante y su esposo no sabe más a quien pedir ayuda.

Posadas, primero de marzo de 2018. Asentamiento Santa Cecilia, a unas dos cuadras de la ruta nacional 12, frente al acceso al Mercado Central. Vivienda de la pareja entre Juan José Ledesma y María Ramona Machado, ambos de 50 años.

María Ramona tiene 6 hijos y dos nietos, los que casi siempre están con ellos. O con él. Porque ella, María Ramona, está postrada en su cama desde prácticamente comienzo de este año. Es diabética, insulinadependiente y su condición de pobre la llevó a no poder cumplir con la dieta que le ordenaron, ni con los medicamentos.

“Ella ahora está pesando 28 kilos”, le cuesta decir a su esposo Juan Ledesma y a una de sus hijas, Romina. “No sabemos qué hacer, así no puede seguir, intentamos internarla en el Hospital pero nos dicen que no hay cama…”, asegura Ledesma, que recuerda que tan sólo tres meses atrás, ella, María Ramona, caminaba, lentamente, pero estaba de pie.

Desde entonces, desde octubre más o menos del año pasado, la dieta a base de verduras, frutas, leche descremada, yogurt, pan de cereal, nunca pudieron cumplirla por ser más cara que los demás alimentos. “No tenemos sueldo don, no tenemos nada”, dice Romina y Juan José informa que “ahora conseguí un sueldito pero no alcanza”.

“Mala dieta”, dijo, “mala alimentación”, confesó y “mala medicina”, se animó a suponer, pero lo cierto es que su compañera de vida empezó a decaer hasta quedar en coma en el hospital. “Ella se fue caminando de acá y salió mal, con apenas 28 kilos, tenía que comer 8 veces al día, entre comidas y colaciones, no se pudo cumplir”, se lamentó el hombre que parece sufrir más que su mujer.

La pobreza pega fuerte en la casa del asentamiento Santa Cecilia. “No tenemos heladera, por lo que la insulina la guarda ella (por Romina) y tampoco tenemos cómo medir el nivel de azúcar”.

Esposo e hija aseguran que María Ramona está desnutrida y sufre de anemia. “Necesita también un colchón y una cama, porque pobrecita la de ella ya no da más”. Ledesma también recordó que María Ramona sufrió una parálisis facial y por eso “le cuesta comer”.

Los teléfonos de contacto para poder comunicarse con Juan José o Romina, son 3764-689835 y 3765-104308. Piden ayuda a Bienestar Social o Salud Pública. En el asentamiento Santa Cecilia, las condiciones de habitabilidad y sanitarias, son deplorables.